No mucho ha cambiado para todos, salvo que ahora me cambiaron
de jardín de infantes, a uno donde me sentía mas a
gusto. Como siempre, el niño era el loco de la clase, ahí
aprendí que no tenia que compartir mis cosas con los demás,
pero si que los demás debían compartir sus cosas conmigo.
Mi vida se sigue alternando entre Buenos Aires y Villa García.
Recuerdo retos, cumpleaños, lluvia, juguetes, siempre fui un melancólico, desde que tenia 4 años.
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