Sigo sin recuerdos vividos de esa época, todo continua
igual, lo que no deja de ser malo, cuando no se puede mejorar, lo
mejor es no empeorar.
Sigo viviendo en la misma pensión, en un departamento que
tiene una cocina-comedor, un baño y una habitación,
donde duermo con mis padres y mi perro.
Que épocas felices, jugaba con mis muñecos que eran
animalitos, tenía un camello, un rinoceronte, un caballo
y algunos animales de granja. Siempre debajo del árbol del
patio.
|