EL HOMBRE, COMO INSTRUMENTO DE LA TIERRA PARA ACERCARSE AL CIELO.

Viernes 3 de Octubre de 1997, Belgrano.


Estoy en Belgrano con Celeste esperando que pase la hora para tomarme el micro que me llevara a Asunción del Paraguay.
Estamos tomando una cerveza y Celeste esta quemándose con una empanada de humita. Se quema, sopla, toma cerveza y sigue quemándose, sopla y toma cerveza. Todavía le queda otra que es de carne picante.
Después veremos que pasa, si se la come o se la lleva para el gato. Ha comenzado a comer la otra, y su comentario es que la Luna se aleja de la Tierra 2.5 cm. por año. Se tentó comiendo, toma cerveza, come, sopla y pregunta si en la cocina están matando a una vaca. Che, está bueno el bar (La Paceña).
Celeste va a cagar fuego, según palabras de la susodicha, pero sigue comiendo, soplando y tomando y preguntándose porque carajo hay tanto ruido en la cocina.



Esto es una historia muy rara. Nirvana. Cielo. Cuelgue celestial. Humo chino con nirvana cerca de casa.
Sus células, por fin, sintieron la simple humedad del agua.
Tomar de mas, hablar de mas, contar cosas de mas, ser sincero, hablemos, parados, escribiendo, sufriendo el tiempo de más, esperando de más, me voy, una hora, tren, viaje, soledad, tomar de mas y viajar de mas sin esperar que ese demás sea único de esa vez y que se repita por demás.  

Sábado 4 de Octubre de 1997, Posadas.  

8:15  

Hace veinte minutos que llegó el micro a Posadas, no tengo fuego, me puse el cigarrillo en la oreja porque nadie fuma y no puedo pedir fuego.
Tengo que esperar hasta las nueve para salir hacia Asunción.
Es linda Misiones, de Entre Ríos a Corrientes, ni idea.
El terreno es ondulado, con mucha vegetación y confirme que la tierra es como muy roja.
Acabo de ver a un viejo fumando, le pido fuego y sigo.  

Estoy sentado en un banco de madera dentro de un galpón de media manzana, totalmente vacío.
Desde acá se ve la calle, se ven palmeras y un montón de otros árboles, algunos con flores violetas (perdona María), una estatua blanca de una persona que parece que esta clavando un palo en la tierra, por supuesto el palo quedo rojo.
Acaba de llegar un micro con un parche en el ojo (CHICHEÑO?) NO!!!!. Singer.
Espero que la historia no se repita.
Los remiseros ratas rompiendo los huevos a la gente que se baja de los micros, los siguen como media cuadra insistiendo: ¡señora!!, por $15 con peaje!!, y los llevamos hasta Encarnación!.
Los coches, alguna ves, tuvieron otro color que era el rojo. La lluvia a veces te muestra el pasado de algún auto. Autos sin personalidad ¿cuándo la tuvieron?. Nunca, pero ahora que todos tienen y pasean el mismo color, menos.  

15:30  

Acabo de llegar a Asunción del Paraguay.
La ciudad me parece, por lo poco que la vi, como un montón de recuerdos de otras ciudades, los colores de los colectivos de Buenos Aires, la cantidad de eucaliptos de las afueras de Montevideo y el aire de la gente de las ciudades del interior.
De todo un poco, como en botica, ferias turcas, gente lustrando, inválidos, gente pobre por donde se mire. Este es el estado de América Latina. El hambre reina, la pobreza reina y la plata gobierna. Hace mucho calor y hay mucha humedad. Esto te tira al suelo, gente como maniquíes haciendo cola esperando que los lleven a otro lado, obviamente, sino ni se molestarían en hacer todo lo que tienen que hacer para irse de acá.
¿Me pregunto? O esto es horrible y la gente trata de irse a un lugar mejor, o esto no es tan malo y la gente se va porque le gusta sufrir. Yo creo que esto solo se puede sufrir (largos viajes en micro) para reencontrarse con un ser querido, que podría ser uno mismo.
Yo todavía no sé porque estoy haciendo esto, si por un recuerdo de algo que nunca viví o para, después, recordar esto y en serio, preguntarme, que mierda hago en Asunción del Paraguay.
Acabo de sacarme el pasaje para Bolivia, yo quería ir a Sucre pero lo único que hay me lleva a Santa Cruz de la Sierra. El micro sale a las seis de la tarde y llego a destino a las once de la noche de mañana.
Cuando me tome este micro se cumplirán veinticuatro horas de viaje y me quedaran treinta horas mas, sin contar las que me lleve después hasta Vallegrande.
Disculpen la letra, pero estoy escribiendo parado, imagínense porque.  
Son las 17:15 y me estoy embolando en la terminal esperando que se hagan las 18:00 para salir. Me estoy mentalizando para un viaje de treinta horas.



Acabo de subir al micro. No tiene ni baño, ni aire acondicionado. Me quiero matar!
Conocí a dos viejos de unos setenta años, que son italianos y que vienen a los actos conmemorativos del Che. Vamos a ser compañeros de viaje hasta Vallegrande.
Estos tanos están totalmente de la cabeza, vinieron con sus mochilas, su carpa y sus bolsas de dormir. Les entiendo muy poco pero por lo que me dijeron ellos estuvieron en Bolivia treinta años atrás, cuanto empezaba todo.
FORZA ITALIA!!!
En el pasillo del micro hay tirados 2 postes de luz, en el fondo no hay asientos porque ahí ponen los bultos. El micro parece un 28 acondicionado (mentira) para viajar treinta horas seguidas. El Chicheño no llega hasta acá porque esta empresa ( Yaciretá) le hace muy bien la competencia. La puta que lo parió!!!!
No se porque Paraguay me trae tantos recuerdos de Uruguay ¿ será porque al final son lo mismo?.
La ruta pasa por adentro de un cuartel y hay que pedir permiso para seguir.
Esto es cualquiera.  

A la pata de Gardel no se la comió nadie, debe estar escondida en alguno de los bultos que lleva el micro. Que lo parió, diría Mendieta.
Recuerdos de otros viajes, los olores se parecen en todos lados, lo que cambia es la intensidad.
El olor es como el amor. Jajaja



SUDAMERICA EN PATAS TOURS
SUDA AMERICA LAS PATAS

Domingo 5 de Octubre de 1997, Paraguay

6:20

Desde las diez de la noche que no se ven luces a los costados de la ruta. El Chaco Paraguayo es inmenso y semidesértico.
Acabamos de parar en un puesto militar donde viven solo dos milicos y el complejo es enorme. En los otros edificios, que están rotos y descuidados, vive gente.
Desde donde estoy lo único que se ve son los edificios, desierto y una pista de aterrizaje.
Cuando llegamos nos recibieron los chicos corriendo al costado del micro pidiendo comida. Era como un ritual, todos hacían lo mismo, al correr levantando sus manitos, comenzaban a gritar. Esto me recuerda al documental de los wichis de Formosa, que vi en el museo de Tilcara.
A lo largo de más de un kilómetro los chicos nos esperan para pedir.
Mientras escribo esto voy escuchando gritos a los dos costados del micro.
Llegamos a otro puesto y en este nos están esperando mas de treinta chicos, todos descalzos y sucios.
La gente del micro les da las bandejas de comida que nos dio la empresa.
Estos puestos se llaman fortines, y son restos que quedaron de la guerra del Chaco Paraguayo, entre Paraguay y Bolivia, hace muchos años.

8:20

Llegamos al Fortín Garay. A mí, cuando me contaron que había fortines a lo largo del Chaco, me imaginaba algo como los fortines de la Guerra Gaucha, en cambio estos son dos edificios de dos pisos con techo de teja a dos aguas.
En uno se lee Club de Oficiales, pero si con mucha suerte hay un oficial. Justo sale un petiso barrigón en bermudas escocesas y remera verde mandando a los dos miliquitos que hay en el destacamento.

8:45

Fortín Sgto. Rodríguez
Están todos los milicos jugando un partido de fútbol. ¿Dónde carajo duermen? Si hay una casa sola que debe tener unos 50 m 2 .
Acabamos de salir de Paraguay.
Este es el último fortín, el de la frontera.



9:20

Llegamos al destacamento militar Martillo, ya en Bolivia. En Paraguay nos sellaron la salida a 20 Km de Asunción, así que las diez horas que tardamos en cruzar el chaco ya estábamos fuera de Paraguay.

11:05

Acabamos de cruzar a alguien en la ruta por primera vez desde anoche a las tres de la mañana, mas o menos. Es el micro de la misma empresa que vuelve para Asunción. El paisaje es el mismo desde que salimos, no cambio nada, misma vegetación y misma tierra molesta.
Estoy muy cansado y sucio pero de un humor excelente. La verdad es que estoy disfrutando esto hasta en la cosa más común.

Al final de la ruta se ven las sierras del Che.

15:55

Llegamos a un pueblito que se llama Camiri. Desde acá hasta Santa Cruz de la Sierra faltan 300 Km, la ruta no es ni consolidada y es de una sola mano. Camino de cornisa. Para hacer los 300 Km vamos a tardar unas diez horas, ya que estuvo lloviendo y hay deslizamientos.
Ya sé porque llevan esos postes en los pasillos, nos acabamos de atascar en la eran y lo pusieron entre las dos ruedas de atrás, dos de cada lado (las ruedas).
Me puse a charlar con unos flacos peruanos que viajan conmigo y resulta que son estudiantes de arquitectura. Intercambiamos direcciones.
Van de regreso a Perú porque fueron a Asunción a un congreso Latinoamericano de estudiantes de arquitectura.
Solo puedo escribir cuando el micro para, ya que la ruta tiene mas agujeros que un rallador de queso, ya se darán cuenta donde escribí con el micro en movimiento.
Este lugar es fantástico, entre las sierras, con sus caras tapizadas de árboles de por lo menos cuatro colores distintos y todos los matices de verde que uno pueda imaginarse.
Ya estoy en las sierras del Che.

Lunes 6 de Octubre de 1997, Santa Cruz de la Sierra.

Acaba de llegar el micro a Sta. Cruz y esta lloviendo a mas no poder. Se me mojó la mochila porque entro agua al micro. Estoy de un humor de perros ya que estoy muy cansado y no pude dormir nada en el micro. Imagínense tratar de dormir durante mas de treinta horas en el Zamba del Italpark (que antigüedad!).
Este micro era peor que el zamba. Tengo los brazos todos adoloridos de los golpes. Y marche un fibrón para la pieza 30 del Hotel Casco.
Ahora me voy a bañar y a dormir cuatro horas. So lon!!.

7:30

Ya saque el pasaje para Vallegrande. Acá hace mucho calor y esta lloviendo como hace mucho no veía. Estoy en la terminal de micros y ya me trataron de manguear el escudo unos cuantos: ¡un recuerdo para los Bolivianos!!.
Fui al baño y me cobraron. Será todo muy barato, pero si te cobran hasta para ir al baño, no sé.
Dormí cinco horas en el hotel y hoy de mañana no podía despertarme. Estoy muy cansado, y el viaje aún no terminó. Con esta lluvia quien sabe cuanto tiempo tendré de viaje.
Todo es un gran desorden.
Porque en cada lado donde uno entra siempre hay posters de minas en bolas?,incluso en los que atienden mujeres. Cualquier producto da para poner la foto de una mina.
Todo lo que tomo me deja un gusto a coca en la boca (hojas de).

17:15

Llegué, por fin estoy en Vallegrande después de tres días de viaje.
Estoy escribiendo esto sentado en el patio de la escuela del pueblo. Nos dieron un aula.
Estoy tan contento que ya ni siento el cansancio del viaje. Estoy con los dos tanos. Charlando, disfrutando del silencia increíble que reina en el pueblo. Parece que el pueblo estuviera en un constante minuto de silencio.
Esto es un paraíso, ahora entiendo porque alguien podría morir en un lugar así, no tendría que mudarse.
En el micro conocí mucha gente que viene hacia Vallegrande, chilenos, peruanos, un par de uruguayos, y el boludo de Buenos Aires (yo).
Que paz!!!!
Todavía no llegó mucha gente, deben haber unas 300 o poco mas de personas. En la plaza están todos vendiendo cosas del Che, es un mercado persa.

Martes 7 de Octubre de 1997, Vallegrande.

10:00

Estoy escribiendo esto parado a las puertas del hospital de Vallegrande, donde hicieron la sesión fotográfica con el cadáver del Che.
No sé si voy a entrar. No estoy de ánimo.
Es pueblo es una verdadera belleza. Todo es muy calmo, hasta el ruido de los motores de los autos no parece mas que un murmullo.
Pueblo de calles anchas y veredas angostas, techos de tejas y tierra, calles hechas de pozos y veredas hechas de tierra, los pozos para los carros y la tierra para la tierra.

Los cerros, como continuaciones naturales de los techos del pueblo, hasta la misma tierra los cubre a todos para que esta continuación sea aún más natural.

Confusión entre lo natural y lo creado, confusión entre la tierra y el pueblo, la gente.
Confusión entre el cielo y la tierra, el cielo en la tierra, ángeles de barro seco, cuarteados por el sol y quebrados por el frío.
Un inválido llevando la cruz.
La gente como continuaciones naturales de la tierra, la Pacha Mama. La tierra usando al hombre para acercarse al cielo.
La tierra les dio el cuerpo, el cielo lloró para darle la forma al barro y el corazón también se la dio la tierra a través de la hoja de coca.
Bolivia, pueblo en lucha, para no perder su alma, la coca. Pueblo en pie de guerra, sin coca no hay pueblo.

14:00 Plaza de Vallegrande.

Sentado desde aquí veo las mil caras del Che. Remeras, pinturas, banderas, libros. Cada una de estas caras tienen algo que las diferencian. Color, barba, boina, estrella, muerte, ojos muertos, ojos crísticos.
Solo falta su rostro en los vitraux de la iglesia vallegrandina. De algún modo esta igual.
Ruido, mucho ruido, llega gente, se alborota el ambiente. Al fondo suena una quena y una voz le canta al Che.
Todavía no he visto ningún argentino. Mejor. Muchos chilenos y una delegación de los sin tierra de Brasil.
Hippies, sin nacionalidad, ya que traen un poco de tierra de cada país en su piel, pelo y ropa, así como yo.
Viento vallegrandino que traes silencio y agua, también me has traído a mí.
Dios nos cría y el viento nos amontona en los valles cruceños. El mismo viento que nos trajo, nos volverá a dispersar por todos los rincones de mi amada Latinoamérica.
El viento interpreta nuestros sentimientos, ya que él sabrá, como ahora lo sé yo, adonde me tiene que llevar.
El cansancio me da frío, esta todo el mundo en remera y yo estoy con campera y aún así estoy muerto de frío. Escribo, me equivoco, tacho, sobrescribo. Ya ni yo me entiendo la letra. Mejor sigo mas tarde.

16:43 – según reloj de la iglesia.

Me acabo de encontrar con una amiga que hace mas de un año y medio que no la veía.
Esta viviendo en Bolivia desde hace cuatro meses.
Cuando la vi, no lo podía creer, ni sabia que estaba acá en Bolivia. Lo último que supe es que andaba por Chile vendiendo artesanías. Estoy recontento por este reencuentro. La quiero muchísimo a la petisa, es un fenómeno de mina. Vamos a quedarnos juntos hasta que me vuelva.
Sigue llegando gente, esto ya no parece un homenaje al Che, parece una reunión de artesanos. Parece que estuviera en la feria de la plaza del Bolsón.
Veo que mi letra no ha mejorado, o dejo de escribir del todo o sigo así. No sé. El parkinson no me ayuda. Todavía estoy muy nervioso por el viaje hasta acá. Ya no puedo siquiera llevarme el tenedor a la boca, porque se me cae la comida. So lon!!

18:00

Que lindo cuando el tiempo no pasa nunca!!!!

Miércoles 8 de Octubre de 1997, 30 años.

7:30 camino a La Higuera.

Mirando las nubes de costado, como despreciándolas.
A cada paso que doy me convenzo mas de que esto es el paraíso en la tierra (paradiso perduto).
Cazando nubes por las sierras del Che.

9:15 cerca de La Higuera.

Desde donde estoy parado se ve la quebrada y la casa de la enana. Allí en la quebrada, fue donde dónde los rangers capturaron al Che.
Desde aquí se ve la inmensidad.
Otra parada, desde lo alto de un cerro veo la fragilidad de un pueblito de unas veinte casas en la enormidad de las sierras.

Ya llegué al pueblo, estoy en la plaza de la Revolución, donde esta el busto del Che.
Todas las paredes del pueblo están pintadas con la cara del Che.



Le acabo de dar la mano al hijo menor del Che, Ernesto, que llegó hoy para los actos. No hay palabras para explicar lo que estoy sintiendo en este momento.
No puedo seguir escribiendo porque estoy llorando de alegría.


Pueblo de La Higuera

14:00 Pueblo de Pucará.

Paramos a comer acá. Los actos ya terminaron, fue impresionante. Descubrieron un busto del Che de unos dos metros de alto, frente a la plaza de la Revolución.
Vino, por lo menos, un representante de cada país de Latinoamérica, mas algunos europeos.
En el pueblo de Camiri, el dictador Banzer, esta realizando un acto en homenaje a los soldados caídos en combate. Movilizó a mas de 3000 soldados, mientras que en la región de Cochabamba y el Chapare la DEA esta matando campesinos cocaleros.
Es una vergüenza!!!


Pueblo de Pucará

17:45 Plaza de Vallegrande.

Estoy en la plaza un poco mas relajado pero no menos emocionado todavía.
El calor que hizo en La Higuera era insoportable, me queme la cara, me arde la nariz y las orejas. No tengo espejo así que no se como estoy de quemado. No me puedo imaginar el calor que debe hacer en el verano, realmente insoportable.
Solo un hombre con muchos cojones puede soportar el calor intenso y el frío que te congela hasta el alma en la enormidad de estos valles.
Me voy a tomar mate.


Plaza de Vallegrande

Jueves 9 de Octubre de 1997, Vallegrande.

Ahora se el significado de la palabra amigo.
Anoche, cuando volvía de los recitales en el estadio, me faltaban todos los bolivianos que tenía, unos 450, casi 90 pesos argentinos.
Hoy se lo conté a un grupo de, ahora sí lo puedo decir, amigos. No tenía mas plata que 100 pesos, que es lo que me sale el pasaje a Buenos Aires, desde Santa Cruz. Pero no tengo para llegar hasta Santa Cruz. Cuando los chicos se enteraron empezaron a juntar plata para pagarme el viaje hasta allá, inclusive uno me dio su reloj y me pidió que lo vendiera. No lo puedo creer, estos pibes hace dos días que me conocen y hacen esto. Yo me siento mal, no por la perdida, sino por tener que aceptar el dinero.
Va a ser un día muy largo.

18:00

Se vino el frío. Se puso el sol y el calor se mudo para dejar paso al frío que te hiela la sangre. Sigo en la plaza, charlando con los artesanos.
No tengo ganas de seguir escribiendo.
Termino acá mi diario de viaje. No quiero seguir escribiendo, porque de algún modo, me deprime la idea de tener que volver a la mierda de Buenos Aires, pero si quiero ver a mis amigos. Yo que sé, basta!!!
Me despido hasta la próxima que espero que sea pronto, muy pronto.


PARA QUE MIS AMIGOS PUEDAN COMPARTIR UN POCO, SOLO UN POCO DE LO QUE VIVI EN ESTE VIAJE.
LOS QUIERO A TODOS.